lunes, 29 de septiembre de 2008

Jeffrey Dahmer


Jeffrey Lionel Dahmer (Milwaukee, Wisconsin 21 de mayo de 1960 - Portage, Wisconsin, 28 de noviembre de 1994), apodado "El Carnicero de Milwaukee", fue un asesino en serie responsable por la muerte de 17 hombres entre 1978 y 1991. Es conocido no sólo por la cantidad de personas que asesinó, sino también por practicar la necrofilia y el canibalismo. En el año 2002 se estrenó una película llamada "Dahmer" basada en su historia real, con Jeremy Renner en el papel de Jeffrey Dahmer.

Biografía
Jeffrey Dahmer nació el 21 de mayo de 1960 en Milwaukee, en el estado estadounidense de Wisconsin. En su infancia sufrió las constantes peleas de sus padres, Lionel Dahmer y Joyce Flint, algo que lo marcó de por vida.

Tras reiteradas mudanzas, en 1967 la familia compra una casa en Bath, Ohio, donde Jeffrey pasa el resto de su infancia y adolescencia. Cuando iba de pesca con su padre le gustaba abrir en canal a los peces y ver como morían. Con 10 años empezó a torturar a todo tipo de animales que cazaba en el bosque cercano a su casa. Una vez muertos coleccionaba sus huesos. Tenía en formol varios tipos de insectos.

Dahmer comenzó a ser cada vez más introvertido, aunque realizaba algunas actividades en la secundaria, como trabajar en el periódico y jugar al tenis. Era considerado por sus compañeros como alguien "raro", extravagante y que tenía problemas con el alcohol y la marihuana. Antes de cumplir 18 años sus padres se divorcian, y su padre vuelve a casarse meses después. Su padre y su nueva esposa lo convencen para ir a la universidad, y en otoño de 1978 ingresa en la Ohio State University, pero debido a sus problemas de alcohol la abandona en el siguiente semestre. En 1979 su padre lo convence para entrar al ejército y es enviado a Alemania, en donde permanece pocos años hasta que es dado de baja por su alcoholismo. Luego de vivir un tiempo en Florida, vuelve a su casa en Ohio.

El 25 de septiembre de 1988 se mudó a un apartamento en Milwaukee. Al otro día le ofreció 50 dólares a un chico laosiano de 13 años para posar para unas fotografías, pero lo drogó y abusó de él. Los padres realizaron la denuncia y el 30 de enero de 1989 fue encontrado culpable, pero sólo permaneció en la cárcel 10 meses antes de ser liberado.

El 22 de julio de 1991 fue arrestado en su casa por dos policías. Fue enjuiciado el 22 de febrero de 1992, el jurado no aceptó la supuesta demencia de Dahmer y lo condenó a 37 años en prisión.

Los psiquiatras que lo atendieron le dijeron que estaba enfermo, por lo que se declaró culpable con atenuante de enajenación mental, para ser condenado a una cárcel especial para enfermos mentales, pero el atenuante fue finalmente rechazado. En principio se había declarado inocente, pero cambió su declaración por la gran cantidad de pruebas encontradas en su contra.

Fue enviado al Columbia Correctional Institute en Portage, donde para su seguridad no tenía contacto con los presos comunes. Pero pidió a las autoridades tener más contacto con los otros presos, por lo que comenzó a comer con ellos y a realizar algunas tareas de limpieza. El 28 de noviembre de 1994 realiza tareas de limpieza con Christopher Scarver, un esquizofrénico de raza negra, y Jesse Anderson, que había asesinado a su esposa y culpado a un hombre negro. Dahmer era acusado de tener motivos raciales en sus homicidios, algo que él desmentía. La combinación de presos era muy peligrosa, los guardias encontraron a Dahmer muerto y a Anderson mortalmente herido.


Crímenes
En junio de 1978, cuando tenía 20 años, encontró a Steven Hicks haciendo autoestop, y lo llevó a su casa. Dahmer era homosexual y tenía la fantasía de recoger a un autoestopista y acostarse con él. Una vez en su casa, se dio cuenta de que Hicks no era homosexual, y cuando éste quiso irse, Dahmer no pudo soportarlo y lo golpeó en la cabeza para luego estrangularlo con una pesa. Luego lo desmembró y lo puso en bolsas de plástico, y las metió en su coche con intención de tirarlas por un barranco. A medio camino la policía lo detuvo por conducir demasiado a la izquierda. Le preguntaron por las bolsas que llevaba en el asiento trasero y Dahmer contestó que era basura. Le creyeron, y como pasó el test de alcoholemia, le pusieron una multa por conducir fuera de su carril y le dejaron ir. Volvió a su casa con los restos del cadáver y los llevó al sótano exceptuando la cabeza con la cuál subió al baño del segundo piso donde la lavó y la apoyó en el piso para masturbarse. Posteriormente la volvió a llevar con el resto del cuerpo y guardó las partes del cadáver en una tubería de la casa. Luego de abandonar la universidad y volver del ejército desenterró los restos, destruyó los huesos y los esparció en la maleza.

Tras su primer asesinato se sintió culpable y asustado, intentó reprimir sus deseos sexuales-homicidas acudiendo a la iglesia, dejando el alcohol y manteniéndose en estado de celibato. Vivió así un tiempo, lo que explica que pasaran casi diez años hasta su siguiente crimen. Pero con el tiempo pensó que podía intentar satisfacer algunos de sus deseos sin hacerle daño a nadie, volvió a beber y empezó a frecuentar lugares de ambiente gay. En 1986 fue detenido por exhibicionismo público, poco antes había querido desenterrar a un joven muerto hacía unos días, para disfrutar de su cuerpo.

En septiembre de 1987, conoció a Steven Toumi en un bar gay. Allí bebieron mucho y fueron a su habitación de hotel. Dahmer no recuerda cómo lo asesinó, sólo que cuando despertó a la mañana descubrió que estaba muerto. Para deshacerse del cadáver, compró una maleta, en la que lo metió, y lo llevó al sótano de la casa de su abuela. Allí tuvo sexo con el cadáver, lo desmembró y lo tiró a la basura. Se quedó con la cabeza, a la cual hirvió y blanqueo, para después exponerla como trofeo en su habitación.

Algunos meses después conoció a su próxima víctima, Jamie Doxtator. Doxtaror era un joven de catorce años que rondaba las puertas de los bares para homosexuales en busca de alguien para tener relaciones. De esta forma también conoció a Richard Guerrero en marzo de 1988.

Mientras era procesado por abuso de menores en 1989, Dahmer conoció a Anthony Sears en un bar. Le ofreció dinero para sacarle unas fotografías y lo llevó a la casa de su abuela donde lo estranguló, tuvo sexo con su cadáver y lo desmembró. Él quería que sus amantes se quedaran en la casa y ante la negativa de éstos los mataba.

Luego de cumplir su condena por abuso y de mudarse a su departamento en Milwaukee, Dahmer asesinó doce personas más hasta julio de 1991.

Su táctica era siempre similar, los invitaba a ver pornografía o a sacarse unas fotos, les ponía una droga en la bebida, los estrangulaba y tenía sexo y se masturbaba encima del cuerpo. Luego tomaba fotografías del cuerpo y de cada etapa del desmembramiento. Solía utilizar ácidos para deshacer la carne y los huesos, pero solía conservar la cabeza y los genitales como trofeo. Otra de sus característica era comerse a parte de sus víctimas, le daba la sensación de que empezaban a formar parte de él.

En mayo de 1991, llevó a Konerak Sinthasomphone, hermano del joven por el que fue procesado por abuso, a su departamento. Allí lo drogó y le realizó unas trepanaciones en el cráneo para inyectarle ácido en el cerebro.[cita requerida] Dahmer quería tener control sobre sus víctimas, y su intención al realizar las trepanaciones era convertirlos en una especie de "zombies". El joven consiguió escapar cuando Dahmer salió a tomarse una cerveza a un bar, y al correr desnudo por las calles los vecinos alertaron a la policía. Cuando se dio cuenta de que se había escapado, lo persiguió, y tuvo que enfrentarse a la policía y a una multitud de curiosos. El muchacho no podía hablar porque estaba aturdido por el ácido que Dahmer le había inyectado. Dahmer argumentó que el joven era su amante de 19 años que estaba alcoholizado. Los policías los acompañaron hasta el departamento y creyeron su historia. Si hubiesen revisado el apartamento habrían encontrado un cadáver en una de las habitaciones, además de miles de pruebas de otros asesinatos. Sinthasomphone fue estrangulado ese día. La policía creyó a Jeffrey y depositaron al moribundo joven en una silla. Ni siquiera registraron ni vieron el santuario macabro que tenía en la casa y salieron corriendo ante el hedor que desprendía el interior. Posteriormente dijo que se aficionó a crear un zombie porque quería un amante silencioso, que hiciera todo lo que él le pedía y que se quedara haciéndole compañía.

El 22 de julio de 1991, Tracy Edwards, su última víctima, consiguió escapar esposado. La policía lo vio y esta vez decidieron investigar. Fueron al apartamento del hombre que lo había esposado y al revisar la habitación descubren varias fotografías de cadáveres, restos humanos y una cabeza en el congelador. Dahmer intentó huir, pero fue detenido. Edwards además fue identificado al salir a explicar su caso en televisión como acusado de una violación a una chica poco tiempo antes.

En su casa se encontraron las paredes llenas de sangre, cuerpos mutilados, siete cráneos y demás huesos. Días después vecinos de Dahmer dispararon a las puertas de su casa ante el horror que causó sus crímenes.


Víctimas 1978 Stephen Hicks

Steven Hicks, 19 años Junio de 1978.

1981 Adam Walsh
Existen dudas sobre la autoría de Dahmer.

1987 Steven Toumi
Jamie Doxtator

1988 Richard Guerrero

1989 Anthony Sears
1990 Raymond Smith
Eddie Smith
Ernest Miller
David Thomas


1991 Curtis Straughter
Errol Lindsey
Tony Hughes
Konerak Sinthasomphone
Matt Turner
Jeremiah Weinberger
Oliver Lacy
Joseph

dorangel vargas



Los Asesinatos de Dorancel Vargas Gómez, el retrato de un Caníbal. Una investigación sobre los antecedentes del Vargas reveló que este era su cuarto arresto, los dos primeros se dieron en El Vigía, años antes, por dos delitos menores: robo de gallinas y de ganado. La verdadera sorpresa era que ya había sido capturado en una ocasión en el año 1995 por el mismo delito de "Canibalismo". Luego de permanecer aislado en la cárcel de Santa Ana, y por presentar desequilibrios mentales, fue trasladado al centro psiquiátrico de Peribeca, cerca de San Cristóbal, de donde logró escaparse.

Dicen que los carnívoros y los caníbales están separados por una línea muy delgada. Al parecer, para algunos seres humanos, el hambre puede hacer desaparecer esa línea. El viernes 12 de febrero de 1999 tres jóvenes encontraron en las inmediaciones del

puente colgante "Libertador", escondidos entre escombros, varios pies y manos humanos. Inmediatamente dieron aviso de su macabro descubrimento al teléfono de Emergencia 171, de la Defensa Civil Táchira, quien destacó de inmediato elementos para tomar conocimiento del caso. El puente "Libertador", diseñado por el ingeniero francés Gustave Eiffel (1832-1923), se encuentra ubicado en las márgenes del río Torbes, entre las localidades de San Critobal y Tariba, Estado Táchira, a unos 750 kilómetros de Caracas, Venezuela.

Una vez confirmado el hallazgo, se hicieron presentes en el lugar funcionarios policiales quienes en el transcurso de una nueva búsqueda localizaron restos humanos parciales que hacían suponer entre diéz y doce cuerpos. Una vez descartada
la hipótesis de que pudiera tratarse de un área de liberación de cadáveres de alguna banda de narcotraficantes o de alguna secta satánica, se recurrió a las denuncias de personas desaparecidas. Se pudo determinar la existencia de una serie de denuncias en la localidad entre noviembre de 1998 y enero de 1999 por lo que se procedió a rastrear la zona. Por primera vez se comenzó a especular la existencia de un asesino en serie.
En una casucha fabricada con escombros (rancho), en al área del Parque 12 de Febrero, encontraron varios recipientes con carne humana y vísceras preparadas para el consumo, tres cabezas humanas y varios pies y manos que fueron llevados a la morgue del Cementerio Municipal de El Vigía, estado de Mérida, debido al avanzado estado de descomposición que presentaban. El dueño el rancho resultó ser Dorancel Vargas Gómez, un mendigo bastante conocido en la zona nacido en Caño Zancudo, estado Mérida, el 14 de mayo de 1957. (Cabe mencionar que por algún error periodístico su nombre fue cambiado a Dorángel)Su arresto por los detectives del Cuerpo Técnico de la Policía Judicial con el apoyo de la Policía Montada se llevó a cabo poco después y fue conducido a la casilla policial más cercana del Parque en las afueras de Tariba. Ahí se condujo un interrogatorio preliminar que daría a la policía no pocas sorpresas. "No me arrepiento de lo que he hecho, porque me gusta la carne y no soy el único, en diciembre compartí al vecino Manuel "pana" que era muy buena persona y yo me dije, si es tán buen vecino tiene que estar bien sabroso. Total que hice unas empanadillas con él y las compartí con los conocidos que en todo momento alabaron la sabrosura del relleno. Quizá ahora piensen mal de mi, pero yo lo hice con la mejor buena voluntad del mundo, como recomienda la iglesia yo compartí mi pan, bueno en este caso al bueno de Manuel, pero al caso le hace lo mismo con otros tan necesitados como yo y ahora me veo prisionero. Yo por necesidad me veo metido en esta vaina, por todo cuanto robaron en esta nación que nos han llevado al hambre a miles de venezolanos, pero no me arrepiento por que a pesar de que lo único que no me daba apetito eran las cabezas. Con las manos y los pies cuando más me apuraba el hambre yo me hacia una sopita con ellas y no desaprovechaba nada".Esta y otras declaraciones pusieron los pelos de punta al sargento de policía Gumersindo Chacón, encargado de la casilla, Dorancel no ahorró detalles sobre la manera en la que descuartizaba, sazonaba y cocinaba a sus víctimas."...los hombres saben mejor que las mujeres, saben recio como cochino salado, como jamón, da gusto comer un buen macho, las mujeres saben dulce como quien come flores y te dejan él estomago flojo como si no hubieses comido."Algunos detalles que declaró serían jocosos de no ser tan aterrorizantes: "Nunca mataba hombres gordos, tienen mucha grasa y eso tiene mucho colesteról..."Tras que las confesiones realizadas fueron publicadas por la prensa, algunos atónitos vecinos empezaron a recordar detalles de la vida del mayor asesino en serie de la historia venezolana, según las autoridades.Parece ser que siempre había vivido solo y desaparecía largas temporadas paseando con una barra metálica, como una lanza, de un metro de largo. Lo que nadie podía imaginar es que utilizase esa barra para cazar a sus víctimas, quienes se supone que eran indigentes de la zona y obreros que laboraban en las riveras del río Torbes recogiendo y transportando arena. Tras cazarlos, los descuartizaba, guardaba las partes que se comía para cocinarlas y enterraba lo demás, que según sus declaraciones, "le producían indigestión". Si bien una de las víctimas ya ha sido identificada como Francisco A. López, quién desapareció de su lugar de trabajo, situado en las proximidades del río Torbes, la Policía Judicial continua en estos momentos sus investigaciones para identificar los restos hallados y excavar en otros lugares en busca de nuevos restos.

Michael Ryan

Un joven británico de 27 años disfrazado de Rambo mata a 14 personas, hiere a otras tantas y se suicida
Un enloquecido con un arma en la mano y ataviado como el cinematográfico protagonista de Rambo, causó ayer la mayor matanza de la historia del Reino Unido al asesinar a 14 personas y herir a otras tantas, tras lo cual se suicidó disparándose un tiro en la cabeza. Entre las víctimas mortales del asesino figura su propia madre. El pistolero, identificado por la policía como Michael Ryan, de 27 años, era, según los que le conocían, un fanático de las armas de fuego. Ryan iba armado con un fusil de asalto Kalashnikov, de fabricación soviética, y un revólver.
La primera víctima de Ryan fue una mujer a la que la policía halló muerta en un bosque del condado de Wilt. Junto al cadáver se encontraban los dos hijos de la mujer, una niña de cuatro años y un niño de dos, quienes resultaron ilesos. Posteriormente, el pistolero trató de atracar una gasolinera donde disparó contra la cajera, que resultó ligeramente herida por los cristales que amortiguaron el impacto de las balas. Ryan emprendió entonces la huida hacia Hungerford, en un automóvil, mientras la cajera de la gasolinera avisaba a la policía, quien inmediatamente inició su persecución.
Al llegar a Hungerford, un pueblo de unos 8.000 habitantes, Ryan se dirigió a casa de su madre, a la que mató a tiros, y luego prendió fuego al inmueble. Un policía que había avistado al pistolero intentó detenerle, pero éste efectuó varios disparos que acabaron de inmediato con la vida del agente.
Tiros a diestro y siniestro
A continuación, Ryan se adentró por la calle principal del pueblo disparando indiscriminadamente a diestro y siniestro. Las balas alcanzaron a 26 personas, 11 de las cuales fallecieron, algunas instantáneamente. Entre tanto, la policía comenzó a advertir a los pobladores de Hungerford, a través de altavoces montados en helicópteros, que se encerrasen en sus casas, al tiempo que bloqueaba todas las entradas y salidas del pueblo.
El pistolero acabó refugiándose en una casa contigua a una escuela, que fue rodeada inmediatamente por los policías, quienes apostaron tiradores de elite frente a la vivienda. Ryan, un habitante de Hungerford aficionado a las armas de fuego, de las que tenía una colección muy completa que guardaba en el jardín de su casa, no dio ninguna explicación de su gesto de demencia a los policías que tenían rodeada la escuela donde se encerró.
El asedio del edificio duró seis horas, durante las cuales la policía trató inútilmente de convencer a Ryan para que se rindiera, pero éste rechazó todo tipo de negociación. El drama acabó cuando el pistolero se suicidó disparándose un tiro en la cabeza.
El asesino, que había sembrado el terror durante cerca de ocho horas en la pequeña localidad de Hungerford, al oeste de Londres, prefirió suicidarse antes que rendirse a la policía.
"Disparaba contra todo lo que se movía", manifestó un testigo presencial. Vestido con equipo de zafarrancho de combate, con una bandolera de munición para su pistola automática y un Kalashnikov Ak-47, Ryan daba la impresión de estar enloquecido contra algo o contra alguien.
"Llevaba una especie de cinta alrededor de la cabeza. Inicialmente, no pude entender lo que estaba sucediendo", declaró Amanda Grace, una joven de 14 años que estaba en la calle en el momento que empezó el tiroteo. "Entonces me di cuenta de que estaba loco", agregó.
La matanza más grave provocada por un pistolero en los últimos años sucedió el 5 de diciembre de 1986, cuando un colombiano ex combatiente de la guerra de Vietnam, Campo Elías Delgado, asesinó a 29 personas en Bogotá. Primero mató a su madre, después a cinco vecinas, y tras beber unas copas en un restaurante acabó con otras 23 personas en el local.
Otros dos veteranos de Vietnam le siguen en el ranking de matanzas por desequilibrados. Un cartero amenazado de despido mató a tiros a 14 personas en una oficina postal de una pequeña ciudad de Oklahoma (EE UU) el 20 de agosto de 1986. James Oliver Huberty asesinó a 20 personas en una hamburguesería McDonalds de la localidad californiana de San Diego el 18 de julio de 1984.

Arthur Shawcross



Un asesino en serie suele exagerar el número de sus víctimas, o del mismo modo, confesar actos que no cometió. En el caso de Shawcross, éste fingía canibalismo y necrofilia con el fin de poder alegar locura, lo cual le haría irresponsable de sus actos.
Encarna de modo perfecto el talento de manipulación propio de los asesinos en serie, y también las fallas del sistema, pues fue liberado por la justicia después del asesinato de dos niños en 1972.
Afirmó haber sido víctima de abusos sexuales durante su adolescencia, que sufría psicosis heredadas por las atrocidades que había vivido en la guerra de Vietnam, y que esta psicosis adquirida le obligaba a cometer actos criminales; contó a los psiquiatras en una entrevista cómo había matado a una mujer y a una adolescente vietnamitas:
"En un valle no lejos de Kontum, yo veo a una mujer y le disparo. No quedó muerta del todo y la até a un árbol. De una de las chozas sale una muchacha y la llevo para atarla con la otra. Son el enemigo, por lo que le corto el cuello a la primera. Como los vietnamitas son supersticiosos, clavo su cabeza en un poste, para que no vengan más. Luego corté la carne de la pierna de aquella mujer por el muslo hasta la rodilla, como un jamón, y lo asé en el fuego. No olía muy bien, pero cuando estuvo bien asada me puse a comerla..."
Como Jack el Destripador, atacaba a prostitutas a las que mataba sin remordimientos, haciendo reinar el terror en la ciudad de Rochester y sus alrededores. Shawcross estrangulaba a sus víctimas y dejaba sus cuerpos a orillas del río Genesse, o escondidas entre los matorrales.
En dos ocasiones hizo dudar a la policía si se trataba de un único asesino o dos, puesto que en dos ocasiones, las víctimas no correspondían con el perfil de las demás desafortunadas.
La falta de indicios da lugar a los rumores más singulares en un tema que no abandona las primeras páginas de los periódicos.
Según algunos, trata de vengarse después de que una prostituta le hubiese transmitido el virus del sida. Otros creen que se trata de un policía que patrulla por las zonas de prostitución, y otros que simplemente mata a mujeres que le recuerdan algún trauma con alguna mujer o su propia madre. Otros, que pertenece a una secta de tipo protestante y quiere condenar a esas mujeres de la calle.
Las prostitutas empiezan incluso a colaborar con la policía para tratar de atrapar al asesino, pero ninguna pista da resultado.
Finalmente las autoridades locales recurren al FBI, quienes establecen el perfil psicológico del asesino, y envían a un agente especial llamado Gregg McCrary, quien ordena investigar en profundidad los lugares en dónde se han hallado los cadáveres y los alrededores al río Genesse, intuyendo que el criminal podría volver allí para revivir la excitación de sus crímenes.
Por fin el, miércoles 3 de enero de 1998, una patrulla en helicóptero divisa a un hombre de unos cuarenta años de pie en un puente del lago Salmon, en Rochester. Bajo ese puente se veía también el cadáver de una mujer.
En seguida dos agentes motorizados son enviados para atrapar al hombre. Se trataba de Arthur Shawcross, nacido el 6 de junio de 1945.
Estos le piden su identificación, y les muestra un carnet de conducir caducado, alegando que no ha tenido tiempo de renovarlo, pues acaba de salir de una larga estancia en prisión. Al comprobar su identidad, se enteran de que no miente, que está en libertad provisional tras haber estado quince años en la cárcel por el asesinato de dos niños en Watertown, su ciudad natal, uno de diez y otro de ocho años. Los agentes no creen que su presencia a pocos metros del cuerpo sin vida de una mujer sea fruto de una coincidencia, y lo detienen.
Asesino al menos a diez prostitutas antes de ser encarcelado.
Cuando le juzgan, Shawcross trata de hacerse pasar por caníbal, de ser un demente víctima de abusos sexuales muy graves en su infancia. Dice que su madre lo sodomizó con el mango de la escoba rasgándole la pared anal, aunque no existen pruebas médicas que demuestren tal agresión. Culpa a la sociedad diciendo que le enseñaron a ser un criminal enviándolo a Vietnam, y que aprendió a matar y a mutilar mujeres en la guerra.
A las autoridades la actitud del asesino les parece extraña. Tranquilo, moderado, silencioso, no le interesa el saber por qué se le acusa. Explica tranquilamente su presencia en el puente por el deseo de orinar, pero nadie se lo cree, piensan que lo que Shawcross hacía en realidad era revivir la excitación del crimen contemplando su "obra" desde el puente y tal vez masturbarse.
Pero una serie de pruebas en su contra sirvieron para acusarlo: una prostituta declaró en su contra, dijo haberlo visto acompañado de una de sus amigas de profesión unas horas antes de que la policía encontrara su cadáver, objetos de las víctimas en el interior de su automóvil, y huellas de los neumáticos en los lugares del crimen.
Cuando fue condenado con anterioridad a veinticinco años de cárcel por el crimen de los dos niños, se había prometido a los padres de las víctimas que no saldría de prisión antes de haber cumplido toda su condena, pues aseguraron que la comisión encargada de dictaminar sobre la libertad condicional nunca dejaría volver a salir de la cárcel a un criminal como él, ya que estaba en la calle bajo libertad vigilada por un delito anterior.
Estas son algunas respuestas que dio durante los diversos interrogatorios a los que fue sometido durante su último juicio:
¿Te turba haber matado a Dorothy Keller?- No, en absoluto.
¿Sientes remordimientos?- No.
¿Por qué no enterraste el cuerpo de June Scott?- Me habría gustado encontrar un gran hoyo y meter en él todos los cuerpos, para que estuvieran todas juntas.
¿Cómo hiciste para matarlas tan fácilmente?-La mayor parte de las veces ni yo sabía que iba a matarlas. Además, me conocían y no esperaban eso de mí. Las atacaba rápidamente y las dejaba paralizadas.
¿Tuviste contacto con la policía durante las investigaciones?- Siempre iba a comer a un sitio dónde iban a menudo policías. Hablaba con ellos para saber cómo avanzaba la investigación.
¿Te dabas cuenta de lo que hacías en el momento en que matabas a las chicas?- Si, pero me daba igual. La rutina...
Mataste a mucha gente, Arthur, ¿nunca tuviste miedo de que te descubrieran?- Nunca pensé verdaderamente en eso.
¿Crees que lo que has hecho es terrible?- Sí.
¿Qué debería hacer la policía con alguien como tú?- Meterme en la cárcel toda la vida. Si me sueltan volveré a hacerlo.
A pesar de que su abogado pretendía que el acusado sufre desórdenes psiquiátricos y complejos ataques de naturaleza epiléptica responsables de sus crisis de locura asesina, y que el mismo Shawcross juró y perjuró que estaba poseído por Ariemes, -un demonio caníbal del siglo dieciocho sediento de sangre- que se había encarnado en él, al término del juicio, Arthur Shawcross fue condenado a doscientos cincuenta años, culpable de homicidio en segundo grado por el asesinato de diez mujeres. El fiscal que presentó las pruebas, expuso sus reflexiones sobre el caso diciendo públicamente:
"El asunto de Shawcross, que mató a mujeres con toda impunidad durante 21 meses, afectó a toda la comunidad. Los habitantes de Rochester se convirtieron de modo indirecto en víctimas de estos crímenes, porque no se atrevían a salir al saber que un asesino en serie actuaba en la zona. Hubo restaurantes, salas de espectáculos y bares que tuvieron que cerrar por falta de clientes. Se anularon congresos y reuniones, y eso sin olvidar el costo fenomenal de la investigación y proceso de Shawcross, que se calcula en más de millón y medio de dólares.
No estaba legalmente loco, pero tampoco era normal. ¿Qué le motivaba? Adoraba matar. Se alimentaba con violencia. Este caso puso de relieve ciertos defectos del aparato judicial. Nunca debió permitirse que saliera de la cárcel".
En muchas ocasiones se ha hablado del síndrome de Vietnam, que afecta a veteranos de esta guerra que no han podido superar las frustraciones de su readaptación a la vida civil. Muchos de ellos han recibido un entrenamiento especial para matar de diversas formas, y algunos incluso, se han retirado a zonas apartadas del país y viven completamente aislados conscientes del peligro que representan para sus conciudadanos.
Uno de los primeros casos de los que se tiene noticia de los afectados de este "síndrome" es anterior a la guerra de Vietnam. Se trata de Howard Unruth, veterano de la Segunda Guerra Mundial, asesinó a trece personas en Nueva Jersey, porque creía que "sus vecinos se reían de él".

richard trenton chase


Nació el 23 de mayo de 1950. Desde su infancia adquirió traumas que desembocaron en conductas agresivas y psicóticas provocadas en gran parte por un seno familiar desestructurado.
Su padre, un hombre extremadamente disciplinario y alcohólico discutía constantemente con su esposa. Para cuando Richard tuvo diez años ya era tarde. Jugaba torturando animales incluso degolló unas crías de gato.
En su adolescencia conoció como cualquier chico a varias chicas pero una de ellas divulgó por su entorno que "Rick" no podía realizar el acto sexual ya que no era capaz de tener una erección. Este problema lo incomodó hasta el punto de acudir a la consulta de un psiquiatra. Allí tuvo el primer diagnóstico de su vida. La raíz del problema era una cólera reprimida y podía padecer una enfermedad mental importante, pero Rick no le dio ninguna importancia a esto.
A los 21 años, abandona la casa de sus padres para irse a vivir a un piso compartido. Pronto la convivencia se vuelve insoportable, pensaba que sus compañeros formaban parte de un grupo organizado que trataba de ir contra él, hasta el extremo que clava con tablas la puerta de su habitación y acaba saliendo por un agujero escondido que realizo en la pared de su armario.
Richy vivía su propia realidad y todo lo que era normal para otros a él le incomodaba. Esto se repetiría durante toda su vida.
Un día cualquiera, Richy acudía a urgencias convencido de que su cráneo se estaba deformando, que sus huesos atravesaban su cuerpo, se quejaba también de que su estómago estaba girado al revés y que estaba buscando al que le había robado la arteria pulmonar, lo sabía porque su corazón dejaba a menudo de latir y su sangre no circulaba. Sin dudarlo, otro psiquiatra sí diagnosticó una esquizofrenia paranoica, pero pensó que estaba producida por la intoxicación que mostraba por las drogas y que le habían producido una psicosis pasajera. Estuvo bajo observación durante 72 horas y en contra de la opinión de los médicos abandonó el centro.
Richy regresa a casa de su madre y vive allí una temporada pero pronto empiezan sus manías y piensa que su madre lo estaba envenenando.Por fin, su padre le consigue un piso donde pudiera vivir solo. Esa soledad provoca que nadie lo controle y deja de tomar su medicación con lo que su conducta empeora hasta tal punto que se compra unos conejitos y come sus entrañas crudas, coloca los intestinos y la sangre del animal en una batidora para bebérselo, lo hizo porque según él, evitaba así que su corazón se contrajera y acabara por desaparecer de su cuerpo. No satisfecho con todo esto empezó a inyectarse directamente en las venas sangre de conejo lo que le provocó un envenenamiento de la sangre.
Finalmente los doctores volvieron a diagnosticar esquizofrenia lo que lo llevó a estar internado en un centro mental, donde se ganó el apodo de "Drácula".
Un día lo encontraron con su boca manchada de sangre. Tenía dos pájaros muertos sobre la repisa de la ventana y no paraba de hablar de lo que solía hacer a los animales y de sus ganas desesperadas por beber su sangre.

A pesar de todo dejó de estar internado con la condición de pasar una revisión anual.
Cuando pasó a vivir en su apartamento comenzó de nuevo a torturar gatos, perros y conejos. Él los mataba para beber su sangre, incluso robaba animales domésticos de la vecindad. Llegó a llamar a los dueños de un perro para contarles lo que hizo con la indefensa mascota y que ya no hacía falta que buscaran más.
Un día hizo una visita sorpresa a su madre, ella al escuchar un fuerte ruido fue emocionada a recibir a su hijo con un abrazo, cuando abrió la puerta no daba crédito a lo que estaba viendo. Richy sostenía un gato muerto, lo lanzó al suelo y lo abrió en canal manchándose de sangre la cara y cuello. Su madre no pudo hacer nada y nunca dijo lo que pasó aquel día.
Pero Richy no se sentía realizado, necesitaba emociones más fuertes y adquirió armas con las que practicaba. Era la única manera de defenderse de las persecuciones provocadas por su enfermedad y conseguir más sangre para evitar la putrefacción de su estómago y que su corazón no acabara desapareciendo. Según él, la sangre y órganos crudos restablecían el correcto funcionamiento interno de su cuerpo.
El 3 de agosto de 1977 unos oficiales de policía encuentran en un rancho unos rifles junto a un montón de ropa de hombre y un cubo que contenía sangre y un hígado. Bajo la fatal sospecha empieza una búsqueda. Cuando de pronto uno de los agentes ve a través de sus prismáticos una escena dantesca. Un hombre desnudo cubierto de sangre. Cuando lo apresaron se dieron cuenta de que Richy había matado una vaca para alimentarse de su sangre y órganos.
Su miedo a la gente, sus paranoias, y su incapacidad de distinguir entre el bien y el mal, pronto convertirían a Richy en el "Vampiro de Sacramento".

Nuestro amigo Chase compra una pistola de calibre 22 dispuesto a imitar los macabros asesinatos de sus ídolos Kenneth Bianchi y Angelo Buono.
A los 28 años, empieza su serie de crímenes: dispara dos veces a Ambrose Griffin, ingeniero de 51 años y padre de dos hijos, quien se convierte en la primera de sus víctimas.
Una tarde, Teresa Tallin de 22 años y embarazada de tres meses, se encontraba en su casa y justo cuando se disponía a tirar la basura, Chase le dispara dos veces, una bala atraviesa su palma y la otra le atraviesa el cráneo, mientras agoniza la arrastra hacia su dormitorio y le abre el vientre para arrancarle los intestinos, que esparce cuidadosamente por el suelo. Luego, le corta el hígado, el diafragma, un pulmón y los riñones y separa el páncreas en dos, colocándolos encima de la cama. Coge un cuchillo de la cocina le apuñala varias veces…
Su marido encontró su cuerpo en el cuarto de baño con el jersey levantado y los pantalones y ropa interior bajados hasta los tobillos junto a un envase de yogur que habría utilizado para beber su sangre.
Cuatro días después comete el más sangriento de sus crímenes, entra en una casa elegida al azar y dispara a la cabeza a Evelyn Miroth de 27 años, y al sobrino de ésta, David Miroth de 22 meses. Luego, llevándose el cuerpo de Evelyn a una habitación, sodomiza el cadáver, le arranca un ojo y bebe su sangre. Momentos más tarde, es sorprendido en su macabra carnicería por alguien que llama a la puerta mientras vaciaba el cráneo del niño, y huye a toda prisa llevándose el cadáver del bebé. En su propia casa, decapita el cuerpo tras beberse la sangre y devorar el cerebro.
Esa misma tarde la policía descubre los cuerpos y organiza la búsqueda registrando cada rincón de la ciudad tratando de atrapar al asesino. Dos días después, tres policías llaman a la puerta de Chase y no obtienen respuesta, pero oyendo ruidos en el interior deciden vigilar el apartamento. Poco después, Chase sale de la casa con una caja de cartón bajo el brazo, que arroja al suelo para tratar de huir al ver a los agentes en la puerta.
Su contenido se esparce por el suelo ante el asombro de los policías: se trata de ropa ensangrentada y trozos de cerebro humano. Chase es finalmente detenido. Al registrar su apartamento, encuentran un espantoso olor a putrefacción, manchas de sangre, huesos humanos (de aproximadamente 44 personas) en la cocina y el salón, un plato con restos de cerebro encima de la cama y el refrigerador repleto de recipientes con órganos humanos y animales en el interior.
En el juicio trata inútilmente de justificar sus crímenes diciendo que unas voces de seres extraterrestres y otras criaturas lo acosaban continuamente obligándolo a matar.
Richard T. Chase quien fuera denominado el "Vampiro de Sacramento", finalmente es condenado a pena de muerte por seis asesinatos, aunque su ejecución nunca se llevó a cabo, pues Chase se suicida en su celda pocos meses después del juicio con una sobredosis de antidepresivos, en diciembre de 1980.
Hay quienes creen que no fue un suicidio, sino un accidente al intentar acallar las voces que le habían conducido a cometer los asesinatos, voces que volvían a atormentarlo.
En 1992, una película llamada Unspeakable fue hecha basada en la persecución como modelo para el asesino. Su caso todavía es utilizado por el FBI como el modelo arquetipo para entender el asesino desorganizado.

Pedro Alonso López



Pedro Alonso López nació en Tolmia, Colombia, en 1949, durante los períodos de "La Violencia”. Éste hombre estaba de hecho en el último lugar de la Tierra donde alguien habría querido nacer. El país fue gobernado por alborotadores y actos inconcebibles de violencia. Los problemas empezaron justo un año antes, en 1948, cuando se asesinó a un político popular Liberal, Jorge Eliecer Gaitan y una guerra civil estalló en el país. La guerra continuaría los próximos 10 años y apoderaría de 200,000 vidas antes de acabar.
El hijo de una prostituta, Pedro era el séptimo de 13 hermanos, nunca tuvo una infancia feliz. Su madre era una mujer dominadora quien controló a sus hijos con puño de hierro. Indiferente a sus obligaciones en el hogar, cualquier pretexto era bueno si le permitía estar en las calles. Violaciones de los derechos del humano por los guerrilleros, paramilitares y miembros de las fuerzas nacionales eran comunes, el incremento del crimen con respecto al resto de países era cincuenta veces más alto que lo habitual en el mundo.
En 1957 a la edad de 8 años, la madre de Pedro le sorprendió manteniendo relaciones sexuales con su hermana más joven y su peor pesadilla llegó a ser una realidad; se desterró a las calles y juró no volver nunca al hogar de nuevo. Tan yermo como la situación, las cosas rápidamente empezaron a cambiar cuando un hombre más viejo lo recogió apartándole de las calles, le ofreció comida y un lugar donde poder vivir. Pedro no podía creer en su suerte y rápidamente aceptó la oferta con fe ciega. No obstante, era algo demasiado bueno para ser verdadero. En lugar de imaginarse un hogar afelpado con comida y ropa de cama, el hombre le llevó a un edificio abandonado, donde le sodomizó en numerosas ocasiones antes de echarlo fuera hacia las calles de nuevo. Después de su acontecimiento desafortunado con el hombre viejo, Pedro llegó a ser acosado por extraños. Durmió en las aceras y edificios abandonados y sólo de noche, salía de su escondite en búsqueda de comida en los cubos de la basura y vertederos locales. Había transcurrido casi un año cuando Pedro finalmente obtuvo el suficiente valor para viajar por el país y eventualmente acabó en la ciudad de Bogotá. Después de unos días de mendigar por comida y recoger basura, un residente americano lo amparó. El individuo sintió pena por la apariencia de desnutrición de Pedro y por los ruegos por comida que hacía. El hombre, proporcionó una comida espléndida y le preguntó si deseaba venir a vivir con ellos.
Indiferente de la buena suerte de Pedro, como con todo en su vida, no se lo pensó dos veces. En 1963 a la edad de 12 años, un maestro lo agredió sexualmente durante un día de estudios. Todos los miedos previos de Pedro retornaban y el odio creció dentro de él. El paso siguiente fue robar dinero de la oficina de la escuela y huyó de su hogar.
Pedro volvió al único lugar seguro que conocía, su primer hogar verdadero, las calles de Colombia. La guerra civil ya era una cosa del pasado y la guerra fría se instauró en el país. El gobierno se reorganizaba y fábricas que se habían construido durante la represión, empezaban despacio a volver a abrirse. No obstante, Pedro nunca había conseguido experiencia en ningún trabajo y tuvo sólo una educación mínima. Pasó los siguientes seis años en la mendicidad y comete robos pequeños para sobrevivir.
Por sus propios medios Pedro empezó a robar coches. Tenía poco que perder y un local compraba y pagaba por sus servicios. Era un ladrón de vehículos muy hábil y fue admirado por los aprendices más jóvenes del negocio.
A pesar de sus habilidades en 1969, Pedro, con 18 años de edad fue arrestado por autoridades por robo de vehículos y sentenciado a siete años de prisión. Permaneció en prisión y tan solo dos días después es violado por cuatro presos más viejos. En el siguiente ataque, Pedro se juró a sí mismo que nadie lo tocaría de nuevo. En venganza, construyó un cuchillo con los utensilios de la prisión y dos semanas más tarde cumple su venganza y asesina a cada uno de los cuatro hombres que lo habían violado. Las autoridades juzgaron el caso como defensa propia y no por el cargo de asesinato, simplemente se le agregó un adicional dos años a la condena inicial de Pedro por el robo del vehículo.
La prisión, combinó con sus penalidades previas, un daño irreparable a la mente de Pedro y pareció haber sido empujado a transformar su mente. Debido al abuso mental que soportó en las manos de su madre durante sus años tempranos había crecido temeroso de las mujeres. La comunicación social con ellas era impracticable, y satisfacía sus deseos con libros pornográficos y revistas. En la mente de Pedro su madre tenía la culpa de todo el sufrimiento de su vida y dolor de su corazón.
Reconoció más de 300 asesinatos en tres paises:Ecuador, Peru y Colombia.
A su salida de prisión en 1978, Pedro viajó extensamente por todas partes del Perú. Durante este tiempo, que él más tarde reconoció, había empezado a atacar violentamente y asesinar por lo menos 100 muchachas jóvenes de tribus locales por toda la región. La verdad es que es imposible verificar estas denuncias, pero lo que sí se sabe es que fue capturado por un grupo de Ayacuchos, en el norte del Perú, mientras intentaba secuestrar a una muchacha de tan solo 9 años de edad.
Los indios le despojaron de sus ropas, pertenencias y lo torturaron durante varias horas antes de decidir enterrarlo vivo. No obstante, tuvo la suerte de su lado, porque un misionero americano intervino y convenció a sus captores que el asesinato era impío y que deben entregar a Pedro a las autoridades. Ellos consideraron esta posibilidad y entregaron a su prisionero a las autoridades peruanas. Las autoridades judiciales y policiales no quieren perder el tiempo en investigar la denuncia de las pequeñas tribus y el Gobierno peruano deporta a Pedro a Ecuador. En su retorno a Ecuador, Pedro empezó a viajar alrededor de la región, incluso frecuentemente se detiene en Colombia. Las autoridades pronto empezaron a relacionar un acrecentamiento en casos de personas desaparecidas, mas concretamente a muchachas jóvenes, sin embargo, rápidamente concluyeron que se estaba produciendo debido al crecimiento de la demanda de esclavos sexuales y trata de blancas.
En abril de 1980, una riada inunda Ambato cerca de Ecuador y esto causó que las autoridades tomaran de nuevo al archivo de casos de las personas desaparecidas cuando las aguas rabiosas desenterraron los restos de cuatro niñas. Mientras era difícil por los especialistas determinar las causas de las muertes, concluyeron que las muchachas que habían encontrado, obviamente alguien se había tomado las molestias de esconder sus cuerpos a ojos entrometidos.
Días después de la riada, una mujer de la localidad, Carvina Poveda, se dirigía a realiza sus compras a un supermercado local con su hija Marie, de 12 años de edad, cuando un hombre desconocido intentó raptar a la muchacha. Carvina pidió ayuda para detener al hombre que trataba huir del supermercado con su hija en brazos. Comerciantes locales acudieron rápidamente a prestar su ayuda, capturaron al hombre antes de que pudiera escapar y lo retuvieron hasta la llegada las autoridades.
Pedro se encontraba muy tranquilo cuando la policía llegó a la escena. Cuando regresaron a la comisaría principal con su sospechoso, su primera conclusión fue que tenían a un loco en custodia.
Una vez en la oficina principal de la comisaría, Pedro se negó a cooperar con las autoridades y permaneció en silencio en todas las preguntas del interrogatorio. Los investigadores pronto se dieron cuenta de que tendrían que emplear una estrategia diferente para hacer hablar a su sospechoso. Uno de los funcionarios pronto sugirió que llamaran a un sacerdote, el Padre Córdoba Gudino, que conoció en prisión y mantuvo conversaciones en una celda con Pedro. El diseño de la estrategia de la policía era que el Padre Gudino se ganara la confianza del sospechoso y reconociera sus crímenes.
Al momento, Pedro empezó a hablar, y al día siguiente, ya había revelado actos tan repulsivos de violencia al Padre Gudino, que este no pudo oír ninguno más y pidió que le sacaran de la celda. Las siguientes y breves entrevistas con el Padre Gudino, proporcionaron a los investigadores pruebas contra Pedro acerca de las recientemente evidencias de asesinatos y maltratos. Pedro confesó a los investigadores que había asesinado por lo menos a 110 muchachas en Ecuador, 100 en Colombia, y "muchas más de 100" en Perú.
"A mí me caen bien a las muchachas en Ecuador," dijo, "son más dóciles y más confiadas e inocentes, no son como las muchachas colombianas que sospechan de extraños."
En el curso de sus confesiones, Pedro justificó sus crímenes a su dura vida y a una adolescencia difícil y solitaria.
"Perdí mi inocencia a la edad de ocho años" explicó, "así que decidí hacer lo mismo a tantas muchachas jóvenes como pudiera."
Cuando se le preguntó cómo seleccionaba y convencía a sus víctimas para después cometer sus crímenes, Pedro explicó que a menudo buscaba sus blancos con "una mirada segura de inocencia." Siempre buscaba sus víctimas a la luz del día, porque no quería que la oscuridad escondiera sus verdaderas intenciones de matarlas.
Cuando se le preguntó que hacia con estas víctimas, Pedro explicó que primero violaba a su víctima, y entonces la estrangulaba mientras miraba fijamente sus ojos. Quería tocar el placer más profundo y de la excitación sexual más profunda antes que su vida se marchitara. Siguió declarando que el horror continuaría aun después de su muerte.
Policía estaba inicialmente escéptica ante las espantosas confesiones, casi increíbles de Pedro, los enlaces con Perú y Colombia eran incapaces de demostrar lo contrario. Como Pedro se dio cuenta de que investigadores dudaron de las pruebas de sus demandas, ofreció llevarlos a varios lugares donde él mismo había enterrado a los cadáveres por todas partes del país. Los investigadores estuvieron de acuerdo y dispuso el diseño de un plan de acción.
Los siguientes días después de su confesión inicial, se requiere a Pedro desde la comisaría principal para que pueda dirigir una caravana policíaca a sus sitios de enterramiento. Las dudas de los investigadores pronto empezaron a desaparecer cuando Pedro los llevó a un apartado área en la vecindad de Ambato, donde descubrieron los cadáveres de 53 muchachas, de edades comprendidas entre ocho y doce años. Durante todo el día Pedro los llevó a 28 nuevos sitios, y en cualquier lugar que realizaban excavaciones no se descubrieron otros cuerpos. Algunos de los investigadores opinaron que animales probablemente esparcieron los restos y las riadas habían “lavado” el terreno.
De regreso a la comisaría, se anotaron más de 57 cuerpos asesinados, de cualquier modo que Pedro repitió la cantidad de 110 como resultado de sus crímenes tal y como se registraron en sus confesiones. El director de asuntos de la prisión, Vencedor Lascano, más tarde explicó: "Si alguien confiesa autor de cientos de asesinatos y se encuentran más de 57 cadáveres, debemos creer lo que dice." Lascano también les dijo ese periodista, "pienso que su estimación de 300 es muy baja."
De cualquier modo, nunca se supo nada más de las declaraciones e investigaciones acerca de estos asesinatos. Lo que sí es conocido es que en 1980, se declaró culpable Pedro Alonso López del delito de múltiple asesinato y fue sentenciado a pasar el resto de su vida en prisión.
"Está parte del perfil," dijo una vez Robert Ressler, investigador criminalista del FBI. "De los asesinos múltiples muy a menudo se deben a obsesiones de algún género relacionadas con sus madres. Una relación de odio, en idioma popular. Estas madres, habitualmente no serán candidatas a madre del año. El hilo común parece ser el elemento sexual, madres que tienen muchos compañeros del sexo y el hijo es sabedor de esto. Por supuesto, los niños de prostitutas son los más probables prototipos si se les expone a este tipo de conducta, agresiva y desentendida por parte de la madre."

domingo, 28 de septiembre de 2008

ED GEIN - El carnicero de Plainfield


Aparentemente era un hombre inofensivo... pero su personalidad ocultaba un terrible psicópata que convirtió su granja en un matadero humano. Sus espeluznantes crímenes proporcionaron a Hitchcock las bases para su clásica película de terror Psicosis.

En la tarde del 8 de diciembre de 1954, un granjero de Plainfield, en Wisconsin, entró en "la taberna de los Hogan" a echar un trago en esa fría tarde de invierno cuando descubre con espanto un gran reguero de sangre que cubría las tablas de madera del suelo. La propietaria Mary Hogan, había desaparecido.

El sheriff observó que no había señales de lucha aparentes y que la caja registradora seguía llena, pero determinó que la mujer había sido asesinada y que su cuerpo había sido arrastrado hasta un coche que esperaba fuera. Los informes forenses tan sólo confirmaron las conclusiones a las que había llegado el sheriff y no arrojaron ninguna luz sobre el caso. La desaparición de Mary era un misterio.

Aproximadamente un mes después de este suceso, el propietario del aserradero de Wisconsin comentaba el caso con un hombre pequeño y tímido que vivía en una granja de madera a pocos kilómetros de allí. Su nombre era Ed Gein.

Gein vivía solo desde la muerte de su madre en 1945 y se ganaba la vida haciendo toda clase de trabajos a los vecinos de Plainfield. Fue su habilidad en este tipo de trabajos, por la que este hombre de complexión débil, mediana edad, pelo rubio y ojos azules empezó a ser conocido entre las gentes del lugar como una persona trabajadora, cumplidora, fiable pero excéntrica.

El propietario del aserradero no se llevaba muy bien con Gein. Encontraba extremadamente difícil hablar con él por que a veces éste comenzaba a reír con nerviosismo sin motivos como un desequilibrado, o por sus comentarios inoportunos que dejaban a la otra persona sin saber que decir.

En esta ocasión, el hombre recordó que Gein solía sentarse solo en un rincón de la taberna mirando fijamente a la dueña del local absorto en sus pensamientos con una jarra de cerveza, y supuso que estaba enamorado de la mujer. Le sugirió bromeando, que si le hubiese hablado a Mary con claridad de sus sentimientos, probablemente en ese momento estaría en su granja cocinando y esperando a que volviera en lugar de haber desaparecido presumiblemente asesinada. Gein, con un extraño gesto puso los ojos en blanco y le respondió con una de sus conocidas sonrisas: "No está desaparecida. Ahora mismo está en la granja". El hombre se encogió de hombros y no le tomó en serio, después de todo, era el tipo de comentario que se esperaba de él...

Nació el 27 de agosto de 1906, hijo de madre austera y fanática religiosa que despreciaba a su débil y borracho marido. Cuando ambos discutían, que solían hacerlo con frecuencia, el hombre se emborrachaba y pegaba a sus dos hijos.

Desde el primer momento, la vida de Ed estuvo completamente dominada por su madre, quien se había prometido a sí misma que su hijo no sería nunca como esos hombres lascivos, ateos y alcoholizados que veía a su alrededor. Seguía una disciplina muy dura castigando a sus hijos, e incapaz de darles el consuelo y el amor de una madre.

Gein no tubo contacto con otros niños, pues todo el mundo suponía ante los ojos de esa madre una amenaza para la pureza moral de su hijo. Así durante treinta y nueve años hasta que la mujer moría víctima de un ataque al corazón, dejando tras ella un hombre dependiente, reprimido y sólo, en un mundo que apenas comprendía.

La mañana del sábado 16 de noviembre de 1957, Ed Gein asesinaba a la dueña de la ferretería del pueblo, Bernice Worden, disparándole una bala con su viejo rifle de caza del calibre 22. También en esta ocasión se llevó el cadáver en la furgoneta, dejando el suelo del local encharcado de sangre. Pero esta vez, habría un testigo... el libro de contabilidad. En su última anotación, figuraba el nombre de Ed Gein, a quién habría vendido su último anticongelante.

Foto de su última víctima (Bernice Worden) tomada por la policia en el momento de la inspección de su domicilio, el cadaver se encontraba decapitado y con el cuerpo completamente abierto en canal.

Dos oficiales de la policía arrestaron a Gein, mientras otros dos se dirigían inmediatamente hacia su granja con la intención de llevar a cabo un registro. Al pasar dentro, el sheriff sintió como algo le rozaba el hombro, y al volverse se topó con un cuerpo decapitado de mujer con un profundo agujero en el estómago que colgaba del techo.

Después de recuperarse del shock por el horror que habían presenciado, y tras pedir ayuda por radio, los dos hombres volvieron a la casa.

El cadáver colgaba de un gancho por el tobillo y con un alambre le habían sujetado el otro pie a una polea. Habían rajado el cuerpo desde el pecho hasta la base del abdomen, y las tripas brillaban como si las hubiesen lavado y limpiado.

No había duda que el causante de ese terrorífico espectáculo era una persona enferma. Era difícil de creer que un ser humano pudiera vivir allí. Por todas partes se veían montañas de basura y desperdicios, cajas de cartón, latas vacías, herramientas oxidadas, excrementos, revistas pornográficas, de terror y de anatomía humana, chicles pegados en las tazas y una dentadura sobre el mantel de la mesa...


Había varios cráneos por la cocina, algunos partidos por la mitad y empleados como cuencos. Más tarde, en cuanto llegaron más patrullas, se descubrió en el interior de la casa todo el horror que allí escondía. Había varios cráneos esparcidos por la cocina, unos intactos y otros partidos por la mitad y empleados como cuencos.
Una inspección más detenida reveló que una de las sillas de la cocina estaba hecha con piel humana, como las pantallas de las lámparas, las papeleras, las fundas de los cuchillos e incluso alguna prenda de vestir, como un chaleco o un cinturón formado con pezones humanos.

Entre los más atroces descubrimientos, se encontraron unas cajas con los restos humanos pertenecientes a diferentes cuerpos sin identificar, el corazón y la cabeza amputada de Bernice Worden en una bolsa de plástico, una colección de nueve máscaras de piel humana con el pelo intacto, de las cuales, cuatro colgaban en la pared que rodeaba la cama de Gein, etc.

Había decorado el interior de su casa de madera con esas máscaras confeccionadas con tiras de piel procedentes de auténticos rostros humanos y con los cráneos colgados de las columnas de su cama.

La única habitación de la casa que parecía normal era una sellada con tablones en la puerta y perfectamente ordenada... la de su madre. Desde que su madre muriera en 1945, doce años antes, la habitación había estado cerrada con clavos como un sepulcro. Ed explicó a la policía después de su detención que después de su fallecimiento, su madre se mantuvo en contacto con él durante más de un año, hablándole mientras se adormecía. Dijo que había sido en esa época cuando desarrolló su fascinación por la anatomía. Le fascinaban los reportajes sobre la operación de cambio de sexo y se planteó el convertirse él mismo en mujer.

Gein declaró que tan sólo recordaba, muy confusamente, haber matado a Bernice Worden, y que los demás restos humanos que se habían hallado en la granja pertenecían a nueve cadáveres que había sacado del cementerio. Explicó que en los últimos años sentía de vez en cuando la necesidad de profanar tumbas, y que en algunas ocasiones incluso conocía a las víctimas en vida y se enteraba de sus muertes leyendo los periódicos. Luego, en la noche del entierro, se dirigía al cementerio, sacaba el cadáver y rellenaba de nuevo la tumba (eso lo pudo comprobar la policía más tarde, cuando al exhumar las tumbas, algunas de las que Gein había dicho, se encontraban vacías).

Muchos de los objetos domésticos y muebles que se descubrieron a raíz del arresto de Gein, procedían de las profanaciones de tumbas. Unas veces arrastraba cadáveres enteros hasta su casa, otras cortaba las partes más interesantes y se las llevaba como recuerdo.

El 30 de marzo de 1958 la casa de Gein fue arrestada, después de correrse el rumor de que estaba destinada a convertirse en una atracción para turistas como la Casa de los Horrores. De todas formas, su camioneta Ford sobrevivió y se vendió en una subasta pública para ser utilizada en ferias locales con un letrero que anunciaba: ¡El coche de Ed Gein! ¡Vea el coche que transportó a los muertos de las tumbas!

En su casa guardaba varias cabezas casi intactas, además elaboraba muebles con la piel y huesos de los cadaveres, asimismo se elaboró prendas de vestir como un chaleco con la piel humana de sus víctimas.

Los médicos del hospital Central del Estado deciden que el asesino no está capacitado para ir a un juicio y es internado hasta los años 68, cuando después de un juicio que duraría una semana, se le declara culpable de dos asesinatos, pero al aducirse su locura, es de nuevo internado.

El caso de Ed Gein es, desde un punto de vista médico, uno de los más complejos de la criminología. Voyerismo, fetichismo, travestismo y puede que necrofilia, integraban su personalidad.

Sin embargo, a medida que se iba conociendo su verdadera historia se hizo evidente que esas perversiones eran meras manifestaciones de una psicosis profunda, un trastorno mental que tenía sus raíces en la relación anormal que tenía con la madre.

Cuando los psiquiatras comenzaron a considerar las posibles razones de su comportamiento patológico, supusieron que se trataba de un caso de "Complejo de Edipo", que Gein estaba enamorado de su madre y que a raíz de su muerte se obsesionó en buscar a alguien que la sustituyera, pues se encontraron extraordinario parecido entre sus víctimas y su madre. De niño, buscaba el amor de su madre de manera obsesiva, que le era negado una y otra vez, fue así como en su mente se desarrolló una nueva personalidad, un Ed que odiaba a la mujer.

Gein murió por insuficiencia respiratoria el 26 de julio de 1984, tras décadas de reclusión en una unidad psiquiátrica, donde resultó ser un paciente modelo. En la actualidad, sus restos descansan en el cementerio de Plainfield, al lado de los de su madre...

Elizabeth Bathory


Más conocida como La Condesa Sangrienta, debido a los macabros y depravados crimenes que cometió, Elizabeth Bathory fue una aristócrata húngara perteneciente a una de las mas ilustes familias de Europa. De hecho de esta misma familia tambien fueron Esteban y Sigmund Bathory que ocuparon los tronos de Polonia y Transilvania, respectivamente, además de varios dignatarios de la Iglesia y ministros de Hungría.

Popularmente se cree que mataba a sus jovenes doncellas para bañarse en su sangre porque creía que así se mantendria joven y bella. Se dice que llegó a asesinar a 650 personas para este proposito. Actualmente y despues de las investigaciones llevadas a cabo no se sabe a ciencia cierta si esto es verdad o no, aunque si se puede asegurar que cometió una gran cantidad de crimenes de extrema crueldad.

La historia de Elizabeth comienza en 1560, fecha en la que vino al mundo en el seno de una de las más importantes familias de Hungría. Su castillo se encontraba en Cachtice, ciudad situada en Eslovaquia.También paso parte de su vida en Viena donde tenia una mansión cerca del palacio real en el centro de la ciudad. Allí se hizo construir una jaula de hierro dentro de la cual torturaba a las jovenes doncellas.

Gran parte de los investigadores achacan los malvados instintos de esta condesa a la degeneración genética a la que habían llegado los miembros de esta familia debido a la endogamia, pues la única manera de mantener las posesiones era el matrimonio entre familias nobles húngaras. De hecho, Elizabeth era muy propensa a ataques de epilepsia, y entre los de su estirpe había numerosos antecedentes de prácticas de magia negra y satanismo; además, su hermano Stephen y su tía, ambos de marcada tendencia homosexual, fueron conocidos libertinos en su época, y, por si fuera poco, cabe citar el caso de su antepasada Clara Bathory, que, al decir de los cronistas, aparte de practicar todo tipo de enfermizas aberraciones sexuales envenenó a su marido.

A los once años Elizabeth se prometio con Ferenc Nadasdy, el hijo de otra familia húngara de la aristocracia. Se fue a vivir con la familia de Ferenc, al sombrio castillo de Csejthe. Allí le gustaba jugar con los niños de los Nadasdy, pero pronto quedo embarazada de uno de ellos. Debido a este incidente a los 13 años se la tuvieron que llevar en secreto hasta un castillo donde tuvo al hijo que fue sacado del país. Dos años después se casó con Ferenc Nadasdy.

Ferenc, que poco despues sería conocido como El Caballero Negro, por sus destacadas proezas como general en el campo de batalla, era tan cruel como su mujer. Estuvo la mayor parte de su matrimonio luchando contra los turcos y cuando volvía a casa disfrutaba torturando a los prisioneros. De hecho enseño varias técnicas de tortura a Elizabeth. Una de las tecnicas preferidas de tortura de Elizabeth era introducir finas agujas debajo de las uñas de sus sirvientas, o simplemente clavarlas en su piel. También se decía que daba llaves o monedas al rojo vivo para quemar las manos de las doncellas, o que las tiraba a la nieve para despues echarles agua fría hasta verlas morir congeladas.

Se cuenta que Ferenc enseñó a Elizabeth como mantener la discipina de sus doncellas. Sacaban a las chicas desnudas al exterior y recubrían sus cuerpos con miel. Las dejaban un día entero fuera, de manera que eran picadas por mosquitos, abejas y todo tipo de insectos.

El hecho de que Ferenc estuviera ausente gran parte del tiempo fue la causa de que Elizabeth buscara refugio en numerosos amantes de ambos sexos de los que pronto se aburrió, de forma que, intetando buscar nuevos divertimentos, llamo a gran cantidad de brujos y alquimistas que la iniciaron en ciertas prácticas de brujería en las que se centró su vida a partir de entonces, especialmente cuando, a la muerte de su esposo en 1604, vio las puertas abiertas para entregarse a esta nueva pasión. Esto tambien dio a Elizabeth via libre para desarrollar sus propias perversiones sexuales. Segun un registro del juicio celebrado en 1611, una vez prendio fuego al vello pubico de una de sus criadas. Tambien le gustaba mucho que sus doncellas se desnudaran para ella.

El origen de la historia que dice que utilizaba sangre para fines cosmeticos es que se dice que un día, propinó una violenta bofetada a la criada que la estaba peinando, con tan mala fortuna que ésta comenzó a sangrar y su sangre salpicó la mano de la condesa. Convencida de que el trozo de piel donde había caído la sangre se veía más lozano, proyectó tomar baños de sangre humana para mantener su juventud y belleza eternamente. A partir de este momento comenzó una orgía desenfrenada de asesinatos (se citan más de seiscientos cincuenta) que se prolongó por espacio de diez años, durante los cuales sus criados recorrieron la región a la caza de jóvenes vírgenes, cuando no era ella misma la que las atraía al castillo con el señuelo de ser empleadas como sirvientas. Allí, las aldeanas eran encerradas en las mazmorras del castillo, a la espera de ser degolladas para que su sangre llenara la bañera de la cruel condesa.

Una temporada que la condesa estuvo enferma en cama mando que le llevaran a una joven doncella para hecerle compañia. Cuando esta llegó, se avalanzó sobre ella, la mordió en la mejilla, le arrancó un trozo de hombro con los dientes y le clavo los dientes en un pecho.

Llegó un momento que el guardar tal numero de cuerpos en el castillo se convirtio en un gran problema. Incluso al principio se guardaron algunos cuerpos debajo de las camas. Sin embargo, el hedor era tan insoportable que algunos sirvientes llevaron los cuerpos a un campo cercano a la ciudad, con lo que empezaron a circular leyendas entre la gente de la existencia de vampiros los cuales eran la causa de los cuerpos llenos de sangre que se encontraban alrededor de la aldea.

Bathory poseía muchas más riquezas que el propio rey Matias II. Debido a esto en cuanto al rey le llegaron noticias de lo que en el castillo de la condesa estaba ocurriendo decidio actuar de inmediato, motivado por causas económicas. Poco despues el rey ordenó en Bratislava al conde Thurzo que investigara los hechos. Si pudieran encontrar a Bathory culpable de brujería, todas sus posesiones pasarian directamente al rey y ademas se anularia toda su deuda hacia ella.

Sin embargo el conde Thurzo era un gran amigo de la familia Bathory y pudieron hacer un trato con él: habría un juicio conducido por Thurzo antes de que el rey pudiera actuar. Bathory no comparecería pero sus complices serían llevados a juicio. De esta manera las propiedades se quedarian en manos de la familia Bathory.

El plan se llevo a cabo y los complices de la condesa fueron ejecutados de forma cruel. Se les arrancó los dedos con tenazas al rojo vivo y después se les tiró vivos a la hoguera. En cuanto a Elizabeth su condición nobiliaria le permitió escapar del verdugo, pero no salió indemne del proceso, pues como expiación de sus crímenes fue condenada a prisión perpetua y a ser emparedada en el castillo de Esei, con tan sólo una diminuta rendija por la que le daban comida y agua. Murió a los cincuenta y cuatro años, dentro de la cámara que llevaba siendo su tumba desde hacía casi un lustro.

Los documentos existentes demuestran la union entre la familia Bathory y la de Vlad Tepes, Drácula. De hecho un miembro de la familia Bathory, Stephen Bathory, estuvo fue quien dirigio la mision que devolvio a Dracula al trono en 1476. Además los antepasados húngaros de Drácula estaban relacionados con el clan Bathory.

ALBERT FISH



Fue un asesino en serie y caníbal estadounidense. Es también conocido como el "Hombre gris", "El hombre lobo de Wysteria" y posiblemente como "El vampiro de Brooklyn". Él afirmaba haber abusado sexualmente de más de 100 niños, y fue sospechoso de al menos 5 asesinatos. Fish confesó 3 homicidios que la policía fue capaz de investigar para encontrar al homicida y confesó haber acuchillado al menos a 2 personas más. Fue sometido a juicio por el asesinato de Grace Budd, fue condenado y ejecutado.

Biografía
Vida temprana Nació con el nombre de Hamilton Fish en Washington D.C., hijo de Randall Fish (1795-1875). Según él, fue nombrado así a causa de Hamilton Fish, un familiar lejano. Su padre era 43 años mayor que su madre. Fish era el hijo más joven y tuvo tres hermanos vivos: Walter, Annie y Edward Fish. Él quiso llamarse "Albert" después de la muerte de un hermano, y escapar del sobrenombre 'Ham and Eggs' ('Huevos con jamón') que le fue aplicado en un orfanato en el cual transcurrió una buena parte de su temprana edad.
Muchos miembros de su familia padecieron enfermedades mentales, y alguno sufrió manía religiosa. Su padre fue capitán de un barco de río, pero para 1870 se desempeñaba como fabricante de fertilizantes. El viejo Fish murió de un infarto de miocardio en la estación Six Street del ferrocarril de Pensilvania en 1875 en Washington D.C. La madre de Fish lo envió a un orfanato. Ahí fue azotado y golpeado frecuentemente y, después de un tiempo, descubrió que disfrutaba del dolor físico. Los golpes le provocarían erecciones frecuentes por lo que los demás huérfanos lo molestaban. Para 1879, su madre consiguió un empleo en el gobierno y fue capaz de cuidarle. Sin embargo las experiencias vividas anteriormente lo afectaron. Comenzó a tener relaciones homosexuales en 1882, a la edad de 12 años con el hijo de un telegrafista. La juventud también llevó a Fish a prácticas como urofagia y coprofagia. Fish comenzó a visitar baños públicos en donde podría ver chicos desnudos, y gastar una buena parte del fin de semana en esas visitas.

Albert Fish en 1903
Hacia 1890, Fish llegó a la ciudad de Nueva York, decía que se había vuelto una prostituta masculina. También afirmó que comenzó a violar muchachos jóvenes, un crimen que siguió cometiendo aún después de que su madre le arregló un matrimonio. En 1898, se casó con una mujer nueve años menor que él. Tuvieron seis hijos: Albert, Anna, Gertrude, Eugene, John y Henry Fish. Fue arrestado por malversación de fondos y sentenciado a prisión, purgando su delito en la cárcel estatal de Sing Sing en 1903. Mantuvo relaciones sexuales con hombres mientras estuvo en prisión.
Durante 1898 trabajó como pintor de casas, y afirmó que cometió abuso sexual con, por lo menos, 100 niños, generalmente menores de 6 años de edad. Recordó un incidente en el cual un amante masculino lo llevó al museo de cera en donde Fish quedaría fascinado con la disección de un pene; poco después desarrollaría un interés mórbido por la castración. Durante una relación con un hombre retardado mental, Fish procuró castrarlo después de atarle. El hombre se asustó y huyó. Fish comenzó a intensificar sus visitas a burdeles en donde podía ser azotado y golpeado con mayor frecuencia.
En enero de 1917, su esposa lo abandonó por John Straube, un hombre hábil que abordó a la familia Fish. Seguido a este rechazo, Fish comenzó a escuchar voces; por ejemplo, en una ocasión se envolvió en una alfombra aduciendo que seguía las instrucciones de Juan el Apóstol.

Primeros ataques e intentos de abducción

Fish cometió lo que pudo ser su primer ataque en la persona de un niño llamado Thomas Bedden en Wilmington (Delaware) en 1910. Tiempo después acuchilló a un muchacho con discapacidad mental hacia 1919 en Georgetown, Washington D.C.
El 11 de julio de 1924, Fish encontró a Beatrice Kiell, una niña de 8 años de edad, jugando sola en la granja de sus padres en Staten Island. Le ofreció dinero para que lo acompañara y le ayudase a buscar ruibarbo en las campos vecinos. La niña estaba a punto de abandonar la granja cuando su madre ahuyentó a Fish. Fish se alejó, pero regresó después al granero de la familia Kiell donde trató de dormir por la noche para ser descubierto antes por Hans Kiell quien le dijo que se fuera.

Grace Budd [editar]
El 25 de mayo de 1928, Edward Budd colocó un anuncio clasificado en la edición dominical del diario New York World que decía: "Hombre joven de 18 años desea posicionarse en el país. Edward Budd, 406 West 15th Street". El 28 de mayo de 1928 Fish, entonces con 58 años de edad, visitó a la familia Budd en Manhattan, Nueva York, bajo pretexto de contratar a Edward. Se presentó a sí mismo como Frank Howard, un granjero de Farmingdale, Nueva York. Al llegar, Fish conoció a la joven hermana de Budd: Grace, que contaba con 10 años de edad. Fish prometió contratar a Budd y le dijo que enviaría por él al cabo de algunos días. En su segunda visita accedió a contratar a Budd, entonces convenció a sus padres, Delia Flanagan y Albert Budd, de dejar que Grace le acompañase a una fiesta de cumpleaños aquella tarde en la casa de su hermana. Albert Budd era mozo de la Equitable Life Assurance Society. Grace tenía una hermana llamada Beatrice y dos hermanos: Albert Budd II y George Budd. Fish se alejó de ahí aquel día, con Grace, pero jamás regresó.
La policía arrestó a Charles Edward Pope el 5 de septiembre de 1930 como sospechoso del rapto. Pope tenía 66 años de edad y era superintendente de unos apartamentos y fue acusado por su alienada esposa. Charles pasó 108 días en prisión entre su arresto y juicio verificado el 22 de diciembre de 1930.

La carta

Siete años después, en noviembre de 1934, una carta anónima fue enviada a los padres de la niña lo que condujo a la policía hacia Albert Fish. La carta se cita abajo, con errores gramaticales y faltas de ortografía de Fish (en inglés).
Dear Mrs. Budd. In 1894 a friend of mine shipped as a deck hand on the Steamer Tacoma, Capt. John Davis. They sailed from San Francisco for Hong Kong, China. On arriving there he and two others went ashore and got drunk. When they returned the boat was gone. At that time there was famine in China. Meat of any kind was from $1-3 per pound. So great was the suffering among the very poor that all children under 12 were sold for food in order to keep others from starving. A boy or girl under 14 was not safe in the street. You could go in any shop and ask for steak—chops—or stew meat. Part of the naked body of a boy or girl would be brought out and just what you wanted cut from it. A boy or girl's behind which is the sweetest part of the body and sold as veal cutlet brought the highest price. John staid [sic] there so long he acquired a taste for human flesh. On his return to N.Y. he stole two boys, one 7 and one 11. Took them to his home stripped them naked tied them in a closet. Then burned everything they had on. Several times every day and night he spanked them — tortured them — to make their meat good and tender. First he killed the 11 year old boy, because he had the fattest ass and of course the most meat on it. Every part of his body was cooked and eaten except the head—bones and guts. He was roasted in the oven (all of his ass), boiled, broiled, fried and stewed. The little boy was next, went the same way. At that time, I was living at 409 E 100 St. near—right side. He told me so often how good human flesh was I made up my mind to taste it.
On Sunday June the 3, 1928 I called on you at 406 W 15 St. Brought you pot cheese—strawberries. We had lunch. Grace sat in my lap and kissed me. I made up my mind to eat her. On the pretense of taking her to a party. You said yes she could go. I took her to an empty house in Westchester I had already picked out. When we got there, I told her to remain outside. She picked wildflowers. I went upstairs and stripped all my clothes off. I knew if I did not I would get her blood on them. When all was ready I went to the window and called her. Then I hid in a closet until she was in the room. When she saw me all naked she began to cry and tried to run down the stairs. I grabbed her and she said she would tell her mamma. First I stripped her naked. How she did kick — bite and scratch. I choked her to death, then cut her in small pieces so I could take my meat to my rooms. Cook and eat it. How sweet and tender her little ass was roasted in the oven. It took me 9 days to eat her entire body. I did not fuck her tho I could of had I wished. She died a virgin.

traducción:
Estimada Señora Budd. En 1894 un amigo mío fue enviado como asistente de plataforma en el barco de vapor Tacoma, el Capitán John Davis. Viajaron de San Francisco a Hong Kong China. Al llegar ahí el y otros dos fueron a tierra y se embriagaron. Cuando regresaron el barco se había marchado. En aquel tiempo había hambruna en China. La carne de cualquier tipo costaba de 1-3 dólares por libra. Así tan grande era el sufrimiento entre lo más pobres que todos los niños menores de 12 años eran vendidos como alimentos en orden de mantener a los demás libres de morir de hambre. Un chico o chica menores de catorce años no estaban seguros en las calles. Usted podía entrar a cualquier tienda y pedir corte en filete o carne de estofado. La parte del cuerpo desnudo de un chico o chica sería sacada y lo que usted quisiera sería cortado de él. El trasero de un chico o chica la cual es la parte mas dulce del cuerpo era vendida como chuleta de ternera a un precio muy alto. John permaneció ahí durante mucho tiempo adquiriendo gusto por la carne humana. A su regreso a N.Y. robó a dos chicos uno de 7 y uno de 11 años de edad. Los llevó a su casa los despojó y desnudó y los ató a un armario. Entonces quemó todo lo que ellos portaban. Varias veces cada día y cada noche los azotó -los torturó - para hacer su carne buena y tierna. Primero mató al chico de 11 años de edad porque tenía el trasero más gordo y por supuesto una mayor cantidad de carne en el. Cada parte de su cuerpo fue cocinado y comido excepto la cabeza, huesos e intestinos. Fue asado en el horno (todo su trasero), hervido, asado, frito y estofado. El chico pequeño fue el siguiente, fue de la misma manera. En aquel tiempo, yo vivía en la calle 409 E 100 cercana a la derecha. El me decía frecuentemente cuan buena era la carne humana, que decidí probarla.El domingo 3 de junio de 1928, yo le visité usted puso queso -fresas. Almorzamos, Grace se sentó en mi regazo y me besó. Decidí comerla. Con el pretexto de llevarla a una fiesta. Usted dijo que sí, que ella podría ir. La llevé a una casa vacía en Westchester que yo ya había escogido. Cuando llegamos, le dije que se quedara afuera. Ella recogió flores, subí y me quite mis ropas. Yo sabía que no debía tener sangre en ellas. Cuando todo estuvo listo, me asomé a la ventana y la llamé. Entonces me oculté en un closet hasta que ella estuvo en la habitación. Cuando ella me vio completamente desnudo comenzó a llorar y a tratar de correr escaleras abajo. La atrapé y me dijo que le diría a su mamá. La desnudé. Pateó y rasguño. La estrangulé y entonces la corte en pequeños pedazos así podría llevar mi carne a mis habitaciones. La cociné y comí. Cuan dulce y tierno fue su trasero asado en el horno. Me tomó nueve días para comer su cuerpo entero. No la violé como hubiera deseado. Murió virgen.
La Señora Budd era analfabeta y no podía leer la carta por ella misma, así que se la dio a su hijo para que la leyera. Fish después confesó a su abogado que realmente había violado a Grace. Fish era un mentiroso compulsivo, sin embargo esto pudo ser falso. Él dijo a la policía, cuando se le preguntó, que "nunca pasó por su cabeza" violar a la chica.

Captura

La carta fue entregada en un sobre que tenía un pequeño símbolo hexagonal con las siglas "N.Y.P.C.B.A." que significa "Asociación Benevolente Privada de Chóferes de Nueva York". Un portero de la compañía dijo a la policía que él había tomado algunos de un escritorio pero que los dejó en su habitación alqulada en la calle 200 East 52nd Street cuando se mudó. La propietaria de los apartamentos alquilados dijo que Fish se había alojado unos días antes. Dijo que el hijo de Fish le mandaba dinero y le había pedido que retuviera su siguente cheque para él. William King, el director de investigación, esperó fuera de la habitación hasta que Fish regresó. Accedió a ir a comisaría para ser interrogado, pero en la puerta principal amenazó a King con una navaja en cada mano. King desarmó a Fish y lo llevó a la comisaría de policía. Fish no hizo el intento de negar el asesinato de Grace Budd, diciendo que él pretendía ir a la casa a asesinar a Edward Budd, hermano de Grace.

Descubrimientos posteriores a su captura


Billy Gaffney

Un niño llamado Bill Gaffney se encontraba jugando en el pasillo afuera del apartamento de su familia en Brooklyn con su amigo, Billy Beaton, el 11 de febrero de 1927. Ambos chicos desaparecieron, pero el amigo fue encontrado en el tejado del edificio de apartamentos. Cuando se le preguntó sobre qué había pasado con Gaffney, Beaton dijo: "el coco se lo llevó". Inicialmente Peter Kudzinowsky era sospechoso del asesinato de Gaffney. Entonces Joseph Meehan, un conductor de tranvía de Brooklyn, vio una foto de Fish en los diarios y lo identificó como el anciano que vio el 11 de febrero de 1927, tratando de calmar a un niño sentado a su lado en el tranvía. El chico no llevaba chaqueta y lloraba por su madre y fue arrastrado por el hombre fuera del vehículo, la policía comparó e igualó la descripción del niño con la filiación de Billy. El cuerpo de Gaffney nunca fue recuperado. La madre de Billy visitó a Fish en la correccional de Sing Sing para tratar de obtener más detalles de la muerte de su hijo. Fish le confesó los siguiente:(en inglés)
I brought him to the Riker Avenue dumps. There is a house that stands alone, not far from where I took him. I took the boy there. Stripped him naked and tied his hands and feet and gagged him with a piece of dirty rag I picked out of the dump. Then I burned his clothes. Threw his shoes in the dump. Then I walked back and took the trolley to 59 Street at 2 a.m. and walked from there home. Next day about 2 p.m., I took tools, a good heavy cat-o-nine tails. Home made. Short handle. Cut one of my belts in half, slit these halves in six strips about 8 inches long. I whipped his bare behind till the blood ran from his legs. I cut off his ears, nose, slit his mouth from ear to ear. Gouged out his eyes. He was dead then. I stuck the knife in his belly and held my mouth to his body and drank his blood. I picked up four old potato sacks and gathered a pile of stones. Then I cut him up. I had a grip with me. I put his nose, ears and a few slices of his belly in the grip. Then I cut him through the middle of his body. Just below the belly button. Then through his legs about 2 inches below his behind. I put this in my grip with a lot of paper. I cut off the head, feet, arms, hands and the legs below the knee. This I put in sacks weighed with stones, tied the ends and threw them into the pools of slimy water you will see all along the road going to North Beach. I came home with my meat. I had the front of his body I liked best. His monkey and pee wees and a nice little fat behind to roast in the oven and eat. I made a stew out of his ears, nose, pieces of his face and belly. I put onions, carrots, turnips, celery, salt and pepper. It was good. Then I split the cheeks of his behind open, cut off his monkey and pee wees and washed them first. I put strips of bacon on each cheek of his behind and put them in the oven. Then I picked 4 onions and when the meat had roasted about 1/4 hour, I poured about a pint of water over it for gravy and put in the onions. At frequent intervals I basted his behind with a wooden spoon. So the meat would be nice and juicy. In about 2 hours, it was nice and brown, cooked through. I never ate any roast turkey that tasted half as good as his sweet fat little behind did. I ate every bit of the meat in about four days. His little monkey was a sweet as a nut, but his pee-wees I could not chew. Threw them in the toilet.
traducción:
Lo llevé a los tiraderos de Riker Avenue. Ahí hay una casa que permanece sola, no lejos de donde lo tomé, llevé al chico ahí. Lo despojé, desnudé y até sus manos y pies, lo amordacé con un harapo sucio que recogí en el tiradero. Entonces quemé sus ropas. Arrojé sus zapatos al tiradero. Regresé y tomé el tranvía de la 59 Street a las 2 a.m. y caminé de ahí a casa. Al siguiente día cerca de las 2 p.m., tome llevé herramientas, un muy buen azote. Casero. Con mango corto. Corté uno de mis cinturones a la mitad, corté esas mitades en seis tiras de cerca de 8 pulgadas de largo. Azoté su trasero descubierto hasta que la sangre corrió en sus piernas. Corté las orejas, la nariz, corte la boca de oreja a oreja. Le saqué los ojos. Estaba muerto entonces.Enterré el cuchillo en su vientre y acerqué mi boca a su cuerpo y bebí su sangre. Recogí cuatro sacos viejos de patatas y reuní una pila de piedras. Entonces lo corté en pedazos. Tuve un puño conmigo. Puse su nariz y oreja y unas cuantas rajas del vientre en el puño. Entonces lo corté por el centro de cuerpo. Apenas debajo del ombligo. Después a través de sus piernas aproximadamente 2 pulgadas debajo de su trasero. Puse esto en mi puño con mucho papel, le corté la cabeza, pies, brazos, manos y las piernas debajo de la rodilla. Coloqué todo esto dentro de los sacos pesados con piedras, los até y los arrojé en las fosas de agua fangosa que usted verá a lo largo del camino que va a North Beach. Regresé a casa con mi carne. Tuve el frente de su cuerpo que me gustaba. Su "mono"(pene) y "pee wees"(testículos) y un agradable y gordo trasero, para asar en el horno y comer. Hice un estofado con sus orejas y nariz, pedazos de su cara y el vientre. Puse cebollas, zanahorias, nabos, apio, sal y pimienta. Estaban buenos. Entonces partí su trasero corté pene y testículos y los lavé primero. Puse tiras de tocino en cada nalga y las puse en el horno. Entonces escogí 4 cebollas y cuando la carne había asado cerca de 1/4 de hora, vertí un poco de agua para la salsa de la carne y puse las cebollas. A intervalos frecuentes rocié su trasero con una cuchara de madera. Así la carne sería agradable y jugosa. En cerca de 2 horas, estaba agradable y café, cocinada. Nunca comí algún pavo asado que tuviera la mitad del sabor que este dulce gordo y pequeño trasero. Comí cada bocado de carne en cerca de 4 días. Su pequeño "mono" era dulce como la nuez, pero sus "pee wees" no pude masticarlos. Los arrojé al inodoro.

Detenciones previas Fish se casó el 6 de febrero de 1930 en Waterloo, Nueva York con Estella Wilcox y se divorció una semana después. Fish había sido arrestado en mayo de 1930 por haber "enviado una carta obscena a una mujer afro-americana quien contestaba una anuncio solicitando una sirvienta". Fue enviado al hospital psiquiátrico Bellevue en 1930 y 1931 para su observación, después de su arresto.

Juicio y ejecución
Silla eléctrica en Sing Sing - "Old Sparky"
El juicio de Albert Fish por el asesinato premeditado de Grace Budd comenzó el lunes 11 de marzo de 1935 en White Plains, New York, con Frederick P. Close como juez y como abogado fiscal de distrito Ellbert F. Gallagher. James Dempsey fue el abogado defensor de Fish. El juicio duró diez días. Fish alegó locura y clamó el haber escuchado voces de Dios ordenándole matar a los niños. Numerosos psiquiatras testificaron acerca de los fetichismos sexuales de Fish, incluyendo coprofagia, urofilia, pedofilia y masoquismo, pero existía desacuerdo en determinar cuál de ellos signaba la locura de Fish. El jefe experto de la defensa Fredric Wertham, un psiquiatra especializado en desarrollo infantil y que realizaba exámenes en las cortes criminales de Nueva York, afirmó que Fish era un demente. Otro testigo de defensa fue Mary Nicholas, hijastra de Fish, con 17 años de edad. Ella describió cómo Fish la instaba a ella y a sus hermanos a juegos que involucraban masoquismo y abuso sexual infantil.
El jurado lo encontró sano y culpable, y el juez ordenó su ejecución.
Después de ser sentenciado Fish confesó el asesinato de Francis X. McDonnell de 8 años de edad, muerto en Staten Island. Francis jugaba en el porche frente de su hogar cerca de Port Richmond, Staten Island, el 15 de julio de 1924. La madre de Francis vio a un "anciano" apretando y aflojando sus puños. Caminó sin decir nada. Después, durante el día, el anciano fue visto nuevamente, pero esta vez observaba a Francis y a sus amigos jugar. El cuerpo de Francis fue encontrado en los bosques cercanos en donde un vecino vio a Francis y al "anciano" dirigirse hacia allí aquella tarde. Había sido estrangulado con su ropa interior. Fish llegó en marzo de 1935 y fue ejecutado el 16 de enero de 1936 en la silla eléctrica en la correccional de Sing Sing. Entró a la cámara de ejecución a las 11:06 p. m. y fue declarado muerto tres minutos después. Fue sepultado en el cementerio de Sing Sing. Se tiene registro de que dijo que la electrocución sería "la experiencia suprema de mi vida". Justo antes de que se accionara el interruptor afirmó: "No sé aún por qué estoy aquí" pero aun así la pesadilla se acabó para siempre.

Otras posibles víctimas
Fish negó estar involucrado con otros asesinatos. Sin embargo fue sospechoso de otros tres. El detective William King creía que Fish podía haber sido "el vampiro de Brooklyn", un violador y asesino quien asesinaba niños principalmente. Ellos fueron:
1927- Yetta Abramowitz, 12 años de edad, en el Bronx. Fue estrangulada y golpeada en el tejado de un edificio de apartamentos de 5 niveles ubicado en 1013 Simpson Street, murió en el hospital minutos después de ser hallada. El asesino escapó, pero 20 detectives y muchos policías uniformados buscaban a un "joven hombre alto" que se decía había tratado de atraer a varias jovencitas del vecindario a callejones y pasillos oscuros el 14 de mayo de 1927.
1932-Mary Ellen O'Connor, 16 años de edad, en Far Rockaway, en Queens. El 15 de febrero de 1932, su cuerpo mutilado fue hallado en los bosques cercanos a una casa que Fish había estado pintando.
1932-Benjamin Collings, edad 17 años.